Alimentos Fermentados

Un alimento fermentado es aquel en cuyo proceso de elaboración ha participado un microorganismo – bacterias y hongos-, gracias al cual aumenta la vida útil de este alimento y se modifica su composición, sabor, olor y color.

 

Beneficios:

  • Fáciles de asimilar; son alimentos que han sufrido un proceso de “semi-digestión”
  • Ayudan a regenerar la flora intestinal y a revertir procesos de estreñimiento e infecciones
  • Ayudan a mejorar la absorción de nutrientes, al poseer probióticos
  • Efectos antioxidantes gracias a su contenido en enzimas esenciales
  • Aumenta el contenido de vitaminas del grupo B, atribuidos a los fermentos

 

Chucrut

  1. Col troceada con su jugo.
  2. Se masajea con sal marina o se vierte en un tarro con algas (no utilizar tapas metálicas, ya que podría no fermentar correctamente), permitiendo que la col se quede sumergida bajo el líquido, podemos añadir más agua si fuese necesario, y evitar el contacto con el aire durante todo el proceso de fermentanción.
  3. Fermentar en un lugar seco 1 mes aproximadamente.
  4. Conservar en la nevera.

 

Kéfir

Simbiosis entre bacterias y levaduras.

  1. Los gránulos se activan con leche y agua, añadiendo azúcar (no refinada) para que las bacterias dispongan de hidratos de carbono sobre los que actuar. No conviene utilizar miel, ya que sus propiedades anti-microbianas podrían afectar a la calidad del producto.
  2. También, puedes añadir fruta desecada como higos, orejones o dátiles unas rodajas de limón.
  3. Entre 24 y 36 horas la bebida estará lista.
  4. Se conserva refrigerada hasta 2 semanas.
  5. Se le pueden añadir especias como canela o endulzarlo.

 

Kombucha

  1. Se elabora preparando una infusión de té verde u otra (10g para unos 3L aprox.) que puede aromatizarse con flores, hierbas o frutas.
  2. En este líquido se disuelven entre 250 y 350g de azúcar de panela (también puede utilizarse azúcar de coco) y se deja enfriar.
  3. La infusión se vierte en un tarro de cristal donde se introduce el hongo.
  4. El tarro se cubre con una gasa o un tarro especial para preparar kombucha y se deja reposar al menos 10 días en un lugar tranquilo.
  5. Tras el reposo, se retira el hongo, que habrá tenido “un hijo” que se puede separar. Cada vez que se realice el proceso suele obtenerse 2 hongos, aunque en ocasiones puede no suceder.
  6. Si se deja fermentar mucho tiempo, los azucares se convertirán en alcohol.
  7. Esta bebida puede consumirse directamente o combinarse con zumos.
  8. Los hongos se guardan en tarros de cristal cubiertos con un poco de té, y pueden pasar mucho tiempo sin ser utilizados.

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