La memoria celular “recuerda” su ancestral tipo de alimentación

Per D’adamo, nacido en 1956, todavía estaba en la Facultad de Medicina cuando decidió encontrar las relaciones entre determinados cuadros patológicos y los grupos sanguíneos.

Su teoría de los grupos sanguíneos, basada en observaciones subjetivas principalmente, fue comprobada científicamente dos años después por su hijo Peter. Actualmente, el Doctor Peter D’Adamo es uno de los más conocidos médicos naturalistas de los Estados Unidos. Él y sus colegas investigaron en millones de pacientes cómo algunos alimentos son asimilados, sí son bien o mal tolerados y relacionaron eso con sus grupos sanguíneos.

Alimentación por el grupo sanguíneo:

Grupo O. El más antiguo y más básico, cuando todos pertenecían a ese grupo y ocupaban un espacio concentrado, comían la misma dieta y respiraban los mismos organismos. Aún hoy es el tipo de sangre predominante, con un sistema inmunológico resistente e ingobernable dispuesto y capaz de destruir a cualquiera. Aparentemente la carne es una comida óptima para las personas del grupo sanguíneo O. Ellos deben reponer sus energías al máximo posible a partir de la proteína animal.

Deben evitar cereales, pues el gluten contenido en ellos (proteína fija) no es bien tolerado por ellos.

Grupo A. En vez de carne, las personas del grupo sanguíneo A deben utilizar la proteína vegetal como fuente de energía y evitar los productos lácteos, pues éstos provocan la producción de moco.

Grupo B. Es el asimilador, adaptado a los nuevos climas y a la mezcla de poblaciones al emigrar las razas desde África hacia Europa, Asia y América. Se originó en la región del Himalaya y en los Urales entre las tribus caucásicas y mongoles. Representa la búsqueda de un equilibrio entre las tensiones de la mente y las exigencias del sistema inmunológico

Las personas del grupo sanguíneo B, comen de todo, toleran bien la carne, los productos lácteos, las verduras y los cereales.

Grupo AB. Se encuentra en menos del 5% de la población. Apareció unos mil años atrás, después de una gran migración de pueblos orientales hacia Occidente. Es una rara fusión entre el tolerante tipo A y el tipo B de origen bárbaro, pero más equilibrado.

Los tipos A y B no tienen más de 15.000 a 25.000 años de antigüedad y el tipo AB es mucho más reciente.

Las personas del grupo sanguíneo AB tienen un tracto digestivo sensible, ellas deben dar preferencia a una alimentación mixta, balanceada.

Entre la sangre y los alimentos se produce una reacción química debido a un factor conocido como lectina. Las lectinas son proteínas abundantes y diversas que se encuentran en los alimentos y tienen propiedades aglutinantes que afectan la sangre. Si las lectinas ingeridas no son compatibles con su antígeno, esas lectinas atacan un órgano o sistema orgánico (riñones, hígado, cerebro, estómago, etc.) y comienzan a aglutinar las células de esa zona. Esto provoca el síndrome de intestino irritable o de cirrosis hepática, o bloquea la irrigación sanguínea renal, etc.

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