El ayuno, un camino olvidado hacia la salud

Ayuno…

En las primeras horas del ayuno el cuerpo consume el azúcar (glucose) que fluye en la sangre y la almacena en el hígado y los músculos en forma de glucógeno.

Posteriormente se sustenta de transformar sus reservas grasas y finalmente las proteínas.

Durante el ayuno el fenómeno de la autolisis o auto-digestión entra en acción. Es un fenómeno que el cuerpo controla perfectamente y los materiales inútiles son digeridos en primer lugar. El ayuno, debido a que obligue al cuerpo a depender de sus recursos internos, fuerza la eliminación de los abscesos, depósitos, tumores y la reabsorción de tejidos perjudiciales formados con los años.

La desintoxicación primera que ocurre durante el ayuno es la desintoxicación celular. Antes de que las sustancias de desecho y toxicas sean eliminadas por los órganos, tienen que ser expulsadas del interior de cada una de los millones de células.

Para eliminar los tóxicos antes hay que removerlos, por eso los primeros días del ayuno es cuando peor nos sentimos.

El ayuno es recomendable después de largas temporadas de comer en exceso o ante un dolor físico o una enfermedad aguda: catarro, anginas, bronquitis, vómitos, diarrea… que muchas veces no son mas que crisis curativas o reacciones de limpieza y regeneración orgánica e incluso psicológica y emocional. En general, todas las enfermedades se ven favorecidas por el ayuno.

La desaparición del hambre indica que es un buen momento para ayunar, necesita eliminar lo que le está perjudicando.

Beneficios

“El médico interior guía todos los procesos para conseguirlo”

  • Degrada o descompone las grasas acumuladas, lo que ocasiona una rápida pérdida de peso.
  • Elimina el exceso de agua retenida por el cuerpo con el fin de disolver las sustancias tóxicas ingeridas.
  • Se reabsorben los depósitos de colesterol en las arterias. Este es un hecho científicamente comprobado.
  • Al ayunar permitimos que el aparato digestivo descanse verdaderamente, con lo que puede “poner al día” sus funciones y recargar sus energías.
  • Desvía la energía utilizada en el proceso digestivo hacia los tejidos y órganos que necesitan ser reparados, regenerados y revitalizados.
  • Durante el ayuno, el organismo degrada y quema las sustancias no esenciales para obtener energía.
  • Aumenta la capacidad del sistema inmunitario.
  • Pone al día el retraso crónico del cuerpo en el proceso de eliminación como consecuencia de una alimentación excesiva y poco adecuada, que sobrecarga los órganos de eliminación y hace que pierdan eficacia. El ritmo de vida, los factores psico-emocionales y el estrés agotan también al cuerpo y a sus órganos de eliminación y ponen barreras a su buen funcionamiento.

Nutricionista. Estefania Fuentes

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