Remedios Florales de Bach

Este tratamiento es simple, la Naturaleza es simple.

Este sistema muestra cómo nuestros miedos abren el camino de la enfermedad, detrás de cada enfermedad siempre se encuentran nuestros miedos, por lo que buscando y tratando nuestras preocupaciones, ansiedad, debilidades, errores y otros cuidados nos convertimos en personas más felices, nos liberaremos del sufrimiento y nos sentiremos mejor con nosotros mismos.

Todos sabemos que la misma enfermedad tiene diferentes efectos en diferentes personas, esto es lo que guía el verdadero origen de la enfermedad y el tratamiento.

La mente es la parte del cuerpo más delicada y sensible, que muestra el curso de la enfermedad más definido, pues la perspectiva sobre cómo vivimos la enfermedad es escogida como guía ante el remedio o remedios que son necesarios.

En la enfermedad existe un cambio de comportamiento y quienes sean observadores pueden sentir este cambio; no sienta sólo la enfermedad piense en su actitud ante la vida.

Dentro de estos 38 estados mentales se encuentran los rasgos de personalidad, emociones y comportamientos que podrá reconocer en usted o en los demás, los cuales fueron descubiertos por el Dr. Bach en 1930 y se dividen en:

Miedo: cuando el paciente está muy aterrorizado por causa de accidentes o enfermedad repentina o padece una situación seria; miedos de la vida diaria o miedos desconocidos; miedo al impulso de hacer algo temido; o preocupación por el bienestar de los demás, anticipando que algo terrorífico vaya a suceder.

Incertidumbre: quienes no tienen suficiente confianza para tomar sus propias decisiones; incapaz de decidir entre 2 cosas; se desaniman fácilmente, cuando hay un pasatiempo; sienten que no tienen la suficiente fuerza para llevar su vida; o tienen dificultad en determinar su ocupación o sufren de gran desesperanza. 

Insuficiente interés por el presente: aquellos que viven más en tiempos felices del futuro o del pasado; los que se deslizan por la vida, sin esfuerzo por mejorar; otros han sufrido mucho y están agotados; algunos no pueden controlar pensamientos que no desean; sujetos a ataques de tristeza sin causa; o se encuentran cometiendo siempre el mismo error.

Soledad: personas que les gusta estar solos; quien es rápido y le es difícil ser paciente con las personas que son lentas; o aquel que siempre busca la compañía de alguien para contar sus problemas y se siente infeliz sí está sólo.

 Excesiva sensibilidades a las influencias e ideas: alguien que esconde sus preocupaciones detrás de una cara feliz; o no saben decir que no a los requerimientos de otras personas; no cumplen sus misiones debido a las influencias de los demás; atacados por pensamientos de envidia o celos.

 Desesperación: no se consideran tan buenos como los demás; se culpan ellos mismos; esperan hacer algo importante; cuando parece que la destrucción es la única salida; shock por noticias serias, accidentes…; sienten que no se merecen esa “injusticia”; luchadores en grandes dificultades; o se sienten enfermos.

 Excesivo cuidado por el bienestar de otros: demasiado atentos por el bienestar de otros; con principios o ideas fijas; persuaden a otros haciéndoles creer que es por su bien; intolerantes, no entienden que cada individual está trabajando en su perfección; muy estrictos en su manera de vivir.

Todos estos remedios son puros y libres de toxicidad, aunque sólo pequeñas dosis son necesarias para actuar.

Finalmente los remedios de flores ayudan a restaurar el equilibrio emocional para que podamos ser conscientes de nuestra sabiduría innata y crear una vida más saludable; hoy se considera el “eslabón perdido” en la atención sanitaria, pero existe un trabajo interior esperando su atención.

Este es el viaje de las flores de Bach…

 

Estefania Fuentes Lopez. Terapeuta Internacional Flores de Bach

 

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